Preso involuntario La mente al despertar es un axioma abstracto, carece de tacto mas sin embargo puede tocar, somos los ojos que carece y pese a eso no queremos ver los que exhorta que miremos, es tan confuso, como la mente de un demente que traga todo con un apetito oceánico , como un eclipse devorando todo ápice de luz diurna, todo se hace tan pesado, tan grisáceo son los días que el alba se exhibe inerte, tan agostado que no importa el prisma que se use para divisar, el color es el mismo, la monotonía, la depresión de lo retro, en fin. A mi parecer lo más importante no es el prisma que se use ya que todos tienen un color especial y cada sensación es un paso nuevo en el sendero de la vida y el aprendizaje. Mi padre me dijo una vez que más que la buscar la felicidad, lo que se debe buscar con ímpetu es la calma, es más duradera y me lo explicó de una forma bella, él me dijo: “Mira hijo ¿Ves las olas como revientan en el mar y vuelven? Así son las emociones, son como las ola...
Busco que la gente se identifique con mis escritos, que mis letras lleguen al corazón del lector