Cuento corto: Sueños, nostalgia, niñez, rueda, noche. Rueda la rueda con un salvavidas en la noche del soñador. Viendo como cada tic tac, dicta el sgte intento después de las 6. La casa se hace grande sin mencionar el ahínco del quinto intento. Veo el cuadro con la fotografía que me tomé cuando fui feliz, 4 intento y con desespero. Abro el ropero para ver si Narnia existe, para entender el sentido de esta existencia con esmero, pero fracaso, como mi intento tercero, pero el final es rotundo. Segundo intento y se presenta el desayuno... No llego al uno, el disparo al fin salió, vuelvo a mi niñez, desperté del sueño, vuelvo a ser niño, veo como la rueda de mi pistola de balines rueda soltando chispas, qué fea noche, todo fue un sueño, la vida adulta tiene muchos problemas, es mejor ser niño.
Lavado del ayer. ¿Saben? Sería hermoso poder lavar los pecados como quien se ducha ¿no lo creen? Cuando se abre la llave y permites que esta lave tu esfuerzo, lágrimas caballeras se deslizan por mis besos, mi cuello y por el corazón. Si existiese ese favor, por amor Dios, si existe, inciso a tu mandamiento "al que madruga Dios lo ayuda" de ser el caso, para mi es menester un bautizo. Jodido es decir que me gustas en la ducha para que mis lagrimas no sientan vergüenza al bailar en mi faz, al menos si se puede llamar así, desde que tengo noción del sentir, se amplía el significado de la falacia, docto en el arte de mentir. Paradoja del intento, más si viene de alguien que no quería vivir. No es por desprecio, ni por el precio desperdiciado por el desdichado que no supo reír cuando a calidad de momentos ataña. El amor es la manera más linda de suicidarse para los que se engañan. He vivido realidades tan alternas, tan sempiternas y efímeras, donde besos de 5 segundos a ojos cerra...