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El amante efímero

El amante efímero Llevo casi una década siendo preso del ambedo que me causaba tu existir, siendo tu amante, tu enfermo dependiente del placentero placebo que me daban tus besos, tu perra urgida, el mismo que sentía irrisoria la idea de existiera dicha sin ti y es que llegaste para ser la puerta a la tierra de nunca jamás cuando la realidad me azotaba con latigazos de depresión cuyas marcas no se tatuaban en mi espalda, sino en el envés de mis muñecas, en los momentos más difíciles y gélidos me diste tu mano y tu calor que se iba como el humo y me llenaba de calma en cada beso, me acostumbré a tu presencia, al llegar el alba mis ojeras malva y mi garganta seca tenían el menester de tus besos, las horas caminaban por el sendero del día a día y a la hora del almuerzo ya estabas aquí, en clase de deportes y en los paseos bajo el amparo de un cielo violáceo también, era tu compañía lo que me hacía dichoso, antes que mi pluma trazara un universo en los reglones de mi cuaderno, te tomaba...

Dos días y volvemos a empezar

Recuerdo cada día ver al señor Jack, antes que hombre, era un amauta admirable, un rico sin posesión alguna, a mis ojos un sabio sin escuela, un corajudo sin coraje, un guerrero pacifista, un abedul sin raíz, un arcoíris con escala de grises, siempre que pasaba por el Malecón de Miraflores lo escuchaba dar prédica sobre la vida, el amor, el valor de todo, desde lo más relevante, hasta la relevancia de lo que el mundo ignora, en muchos casos aprendí bastante. Recuerdo haber pasado en una tarde otoñal, con unos vaqueros negros, mis converse negras, un polo manga corta de color blanco y una chaqueta negra, mis pasos eran calmos y el cigarro que fumaba se consumía con parsimonia , mi atención era víctima de la escaramuza sobre que divisar, el andar de los autos o las nubes que dibujaban estos con el carbono que se secretaban sus tubos de escape o la manera tan elegante que tenían los perros de cagar, las banales discusiones de las parejas por saber quién quiere más al otro o algún arrebato...

Desde mis ojos

Antes que nada queria decir que esto no es una prosa como las que siempre suelo hacer, este es mi primer cuento y realmente me gusta la idea de hacer algo nuevo y espero que a las pocas personas que lean lo que escribo también guste de el. Provengo de una camada de la cual solo sobrevivimos tres hermanos incluido yo, obviamente, éramos siete pero el destino no lo quiso así, no lo discuto, nunca entendí los azares de la vida y aunque tampoco estoy de acuerdo, es poco, por no decir nada hay que pueda hacer para oponerme. Mi madre me enseñó que la vida tiene planes muy interesantes y que lo altibajos siempre van a estar presentes, honestamente no lo entiendo ahora, pero supongo que con el tiempo lo haré. Me llaman Jazz, soy el tercero de mi camada y el último en sobrevivir. Mis hermanos siempre me dejaban sin comida, porque me dormía con la música, eh ahí el origen de mi apodo, el mismo que después se hizo mi nombre y es que no era mi culpa sucumbir ante el ambedo que causaba esa bella...

Si miras hacia atrás

Si miras atrás En la actualidad la sociedad se hizo un trapecio, las personas buenas sufren por los necios, hoy tu valor es equivalente a los ceros de tu cuenta y nadie cuenta que el valor de los celos es nulo sin el uno , hoy las “mejores” charlas se hacen tras un móvil, hoy apasiona menos una persona que un emoji, hoy todo es tan falso como conciencia de diputado y las verdades se visten de falacias para no ofender al inmaculado ¡Ay que jodidos podridos estamos! Para mentir mirando a los ojos y lacerar las manos heridas del artesano que no busca hacernos daño sino crear un existir sano a nuestro lado, para después con la excusa usar la frase: “El error es algo humano” concuerdo que es algo real, pero la refuto cuando su uso roza el formulismo, no es admisible que hable de pureza el poluto ni que de honradez hable el taimado si el asiduo vencer del mencionado está relacionado con el perjuicio del inerme lego que de tumbo en tumbo a causa de los prejuicios padece en la tumba sin rec...

Por amor a la sonrisa, a la vida y al amor

Recorro senderos escabrosos con anhelo de libertad, una mochila con esperanzas y una mente soñadora que vuela y anhela ser tan libre como el individuo que a paso continuo sigue y vive cada paso como si fuera el último individuo que ríe y prosigue en un camino que pese a estar en declive consigue llegar al punto tan engañoso como pantanoso lugar que sin dudar daña y engaña pero esa es la ironía que el lugar manifiesta de la mejor manera. En la primera parada todo se presenta bien, se abren las mejores puertas, las que no tienen piedras en el medio, las que te prometen un camino sin miedos, sin dolor, un sendero lleno de la flor de la vida, carentes de quebranto y abundantes de amor, un camino impoluto sin presencia hostil, la planta no se planta en el fango, no hay caídas dejen estigmas, no hay presencia de vida capaz de inferir entre la felicidad al final del camino que buscas adquirir. Sé que a veces no vemos el axioma y tarde nuestro cuerpo reacciona, les contaré una verdad que muc...

El canto del suicida

Querida esperanza te necesito, por favor dame un abrazo, solo dame una razón para no pegarme un balazo, quiero ser arte moderno pues lo clásico hoy aburre, ya no puedo escribir en mi cuaderno, la tinta migra cuando siente el beso de mis lágrimas de enfermo, regálame un motivo, un propósito a seguir o al menos a una persona a quien le alegre verme reír, no pido mucho a mi parecer, solo ganas de vivir, esta vida me está matando y no se me ocurre que más hacer, regálame una canción de ilusiones o un ramo de fantasías, que la entone o me la cante alguien que me diga que en mí confía, quiero ser libre, no soportaré mucho siendo reo, ya no creo en un mañana solo creo en lo que veo y lo que veo solo me daña, que venga la parca y me bese con su guadaña, la frase “y vivimos felices para siempre” me parece una patraña, los cuentos te engañan, la vida es dura, vivimos en una jungla y solo quien no teme hacer daño o herir a otros tristemente es quien perdura, me despido de tu nombre, partiré co...

Las palabras de mi silencio

Y una vez más me hallo en el limbo de la inspiración, pero en esta ocasión,  cada canción, cada persona, cada alma que por error se me asoma, cada servicio es una razón, y un vicio para el esquizo que peregrina de tumbo en tumbo sin rumbo ni piso preciso para su paso, mas hoy no busco parloteos, ni me iré con rodeos vanos, hoy no quiero llanos senderos para describir la belleza de la vida y lo etéreo del amor, hoy quiero caminos escabrosos que no omitan los gritos de mis demonios, me alegra ser reo de Asmodeo, estar tan fragmentado como Cerbero, porque al final mi veredictos tan peculiares da paso a cada trazo y si acaso alguien lee y cree que hay falsedad mi pensar, no le daré relevancia y no es porque no me importe sino porque es válido hoy en día entre humanos tener discordancia, lo que no es aceptable son las afrentas, los improperios, las injurias por no estar a mi favor ¿Qué derecho de ofenderme tienes? Somos libres liebres capaces de brincar sobre el fuego que nos escupen ...