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Pañales y capas

    Pañales y Capas La flor de tu vida abrió sus pétalos un enero del 2008, yo en mis años de zopenco mendigando un “te quiero” y tu tan digno de amor con solo nacer. Cuando vi tus ojos se iluminó mi mundo, te oí reír para reírme de lo que fue mi soledad. ¡AY! Que mentecato niñato que no entendía que la gran verdad que en tus ojos latía. El lunes un amor somero, el martes un interés apócrifo, el miércoles un no casi rotundo, no te quería en mi mundo, el jueves una sonrisa de soslayo, el viernes un subterfugio para ver si estás bien, el sábado una querella por sosegar tu quebranto, el domingo tomaste mi índice con tu mano y sin ser tu padre no sabes cuanto te amo. Soporté tus llantos y caprichos, imbuido por un amor de escudo, forjado en tiempos para mi persona desconocidos, la espada de mi compañía siempre estuvo, está y estará contigo. Te he visto decir “Mamá”, “Papá”, “Chachi” para referirte a mí, te vi dormir en mis brazos con el pollito pío de fondo o con Beeth...

Cara y cruz

Cuando te vea será el mejor día de mi vida, cuando fenezca será el mejor día de la tuya. Mi boca te ha solicitado en demasía, mi corazón me dejó hematomas en el pecho para manumitirse de mi cárcel e ir a por ti, su libertad. Están mis huellas en las aceras y tu me aseveras que las viste venir, si las viste venir ¿Por qué no las detuviste? Si tu respuesta fue: “Para mí no era” Al menos las hubieras dirigido a otra vera, hoy mis pasos se perdieron la primavera, hoy deambulan por un eterno invierno. Hoy siento arcadas si percibo calor, ayer buscaba tu luz, hoy huyo de ella. Perdona, mis dudas ofenden, siempre las evito, pero provoco querellas, a veces creo que me quieres, quiero creerte, doncella. Hoy lloras y regresas en tus pasos, tu cara tiene hambre de respuestas, pero, aunque el sol viene y va, no son iguales las puestas. No dudes que te quise, no llores lo que no viste. ¿Por qué vistes de luto? ¡Albricias, me hallaste! Qué suaves caricias. Qué lindo suena mi nombr...

La tinta se acaba de a pocos

Con cada calada el humo no baja sino sube, llega a mi cabeza el vaho que se mezcla con mis memorias haciendo del ayer un olvido irresoluto que batalla por seguir, en absoluto quiere quedarse, exhorta quedarse, mas otra parte de mí quiere dejarlo morir. Sí, lo confieso, como Julio Ramón Ribeyro me pudro entre el humo de la musa que me mata lentamente, me besa, cual beso de Singapur de la prostituta más infectada, cada beso, cada caricia es un paso más hacia la enfermedad que llamamos vida y aunque la muerte es el antídoto, no hay piloto o capitán capaz de pilotear esta fragata o avioneta dura cual ágata rosácea o rojiza que se hace una con el arrebol del vespertino. Contra el azar del destino que sigue y hiere, que no se muere mientras haya un presente, un hoy. Tengo sueños que se plasman en este lienzo, en este que no es papiro, es un suspiro cual orgía de estrellas fugaces, peregrinan en el cielo y no hacen las paces, son estrellas y peces que a veces no ves y otras sí, solo que...

Un beso en forma de brisa

Un beso en forma de brisa ¿Y tú qué piensas? ¿Qué no te amo menos por estar lejos? ¿Qué no temo iniciar algo y nunca abrazarte? Soy un amante de la retrofilia, idilio moderno que en fila viaja a morir, sé que lo sabes, los amores de ahora son efímeros, definición del marinero, besos, sexo y falsos "te quiero", pero yo no soy un marino, soy el caballero que de la edad media vino, soy el Romeo que mató a Julieta por ser poca cosa al conocerte, soy el que mató a la suerte con los 3 seis que saqué por voluntad, crápula la hora de escribir, sonámbulo, pues despierto te sueño aquí, siento escudriño del tiempo indagar mi madurez, atisbar el aplomo de mis latidos cuando te buscan y no te hallan, mi sangre hierve y el infierno se enfría, el demonio reza para que me calmé y Dios baila cuál mono cirquero buscando mi alegría, pero nada sirve, no estás aquí, pasó de la vehemencia a la cordura, de la cordura la tortura y y Poseidón se ahoga y embriaga en mis lágrimas etílicas y escar...

La rebelión del tímido

Llevamos tiempo entre las sombras viendo como nuestro nombre, honor y género es mancillado, aplastado y humillado por su irrisoria y vacua retórica, sus juramento con inventos y vanos intentos de idilio.  Llenan el universo vacío de una persona con versos y promesas, con utopías y esperanzas, llenan de cuentos el corazón lector de una enamorada incipiente, avanzan con paso de gacela cuando se arrastran cual serpiente, guían los ciegos ojos de un enamorado latir novato por terrenos inhóspitos rumbo al placer que visten de amor, ustedes fariseos, titiriteros del corazón, solo son oportunistas que arman funciones para su propio deleite. * ¿Tan cobardes son? * * ¿Qué tan miserable y patética debe ser una persona para herir solo por haber sido herido? * Para ustedes es más fácil ensuciar algo que no has sentido. * ¿Por qué juras la luna a quien miras por debajo del hombro? * * ¿Por qué te burlas del amor de alguien? * No es correcto, no es loable. * ¿Es bonito ser un fuckboy,...

Lúgubre Luz

¿No les ha pasado que sienten que todo se va? ¿Qué todo vale tanto y tan poco al mismo tiempo?  Pletóricos intentos de optimismo, tantas luchas, tantos platónicos plantando inventos póstumos para recuperar la sonrisa que dejaste correr y fenecer en tu palma, hoy me ilumina el ying de una luna eléctrica, sin embargo, es mi yang el que hace ¡Bam! Y acabará con sonrisa que todos perciben y describen como bella, todos ven la doncella, pero nadie mira el don que fabricó la misma para pasar de un eso a un ella , todos ven al caballero valeroso y orgulloso, mas nadie limpió sus lágrimas sentenciosas que expelió por no llegar antes, su miedo y su humillación antes de ser lo que ahora es. Oda al ciego, al sordo lenguaje soez, caricias al carente de tacto, esencias al que no puede oler. El invidente mira su ceguera y taimado es, te oye más no te juzga, Beethoven siente las buenas vibras de tus palabras, el que no siente puede ver tu amor y el que no huele puede percibir tus intencion...

Vuelve la erosión

Inició mi cuita con la alborada, llovían gotas polutas, un rocío culposo que no drena el dolor, sino que envenena mi piel al tacto ipso-facto, he tenido culpa, he sido indulgente con las inventivas y los agravios, con los improperios y sobre todo con las faltas de respeto, he confiado, me he entregado, no me arrepiento ni retrocedo a mi palabra, puesto que volvería a vivirlo. El vespertino hoy se viste, hoy calza de gala expoliando mi alegría y alentando la poltronería de mis no ganas de vivir, de seguir, de amar, de calmar mis miedos y mis ganas de fruición con el ocaso dando besos rasos al vientre verde oscuro de la mar, antediluviano amorío, sombrío a los ojos de muchos, hermoso a los ojos de otro, pero es un amor al fin y al cabo, su amor pesa y se besan frente a las parejas que aprenden a sonrojarse al ver el arrebol, su amor muere a diario, perece pero al día próximo vuelve a florecer.  La noche bisbisea a las 6:15 y el sol de vergüenza huye dando paso a la noche que abre...